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Anselmo de Piñones

Bajo Andrade

Bajo Andrade

Memorias de Hortensia

La pequeña Hortensia demostró desde su más tierna infancia increíbles dotes para el canto.
 
Berreaba y berreaba sin descanso con tal potencia que un estudioso del "Bel Canto" vecino de sus padres les recomendó educarle la voz y comprar tapones de oídos para toda la comunidad.
 
Creció cantando anuncios y todo lo que se puede berrear en casa, estudiando los fundamentos clásicos en una carrera intensa y agotadora para sus profesores.

Con tanto solfeo, piano, canto, armonía y otras asignaturas, casi olvida el arte del berreo, cuando, en una noche lluviosa de Praga, escuchando en éxtasis el extraño canto de un animal desconocido, le hace olvidar tantos años de trabajo para reconocer como suyo el auténtico canto natural, ecológico y sin azúcar, el berreo de Canisio Culeras.

A partir de esa noche aciaga corea con entusiasmo eslóganes y proclamas que provocan y aturden a las masas obreras en los conciertos que su líder prolonga hasta quedar exhausto y sin aliento.
    
En definitiva: ¡Una gran pérdida para la ópera clásica pero una soprano redimida para el jevy-pop-jazz!

Retoño de Hortensia

Retoño de Hortensia

Rudimentos de canto

Rudimentos de canto

Hortensia descubre su voz morena

Hortensia descubre su voz morena

Be rre te¡¡¡

Be rre te¡¡¡

Memorias de Canisio


Me llamo Canisio Culeras, llevo el nombre del Santo Patrón del día en el que arranca este cúmulo de circunstancias que es mi vida.

Pues, según me contaron personas que de ello sabían, yo realmente no nací, o más exactamente, yo aparecí -salí- como premio en una máquina tragaperras, para sorpresa de todos los clientes, en un bar de Tormes.

El afortunado apostante, no sin cierta confusión, me recogió y depositó sobre el mostrador del bar, por ver si daban algo de dinero por mí, pero el camarero con gran indignación dijo : Lo que sale de la máquina yo no tengo ninguna obligación de cambiarlo, el niño o lo que sea se lo lleva usted y que se lo cambien en el banco o en la escuela, que para eso están.

Ironías del destino, esta azarosa vida que es la mía, comienza en Tormes como la de aquel célebre pícaro de ignotos orígenes. Nadie daba por mí ni un real, mi resignado padre adoptivo regresó al circo donde trabajaba llevándome con él. Una vida errante me esperaba. Allí, en el circo, se me aceptó bien. No desentonaba mi presencia entre chimpancés, cabras y otros caprichos de la madre natura.
Mis primeros días en aquel ambiente, los recuerdo como un incesante traqueteo polvoriento de caminos. Fui amamantado por "la increíble mujer de los seis pechos", mujer de carácter a quien todos llamaban la de los tres pares de tetas.

Luego un poco más crecido, ya erguido sobre las piernas, anduve con la troupe de enanos albinos, con ellos fui feliz hasta que por imperativos de la tiroides los sobrepasé en altura. Es el caso que debía ganarme el sustento diario de forma alguna. Me enrolé con los funanbulistas, pero el suelo de la pista tenía imán para mí, y no ganábamos para disgustos; fui ayudante del faquir tragaldabas, domador de cabras catedráticas, masajista de la mujer de goma -disfruté bastante con esto-, cuidador de pulgas gimnastas, acomodador, pitoniso...

Al fin encajé bien con los payasos, estos descubrieron que, aunque un poco sordo- creo que a causa de los estampidos del cañón del hombre bala- la música y el canto no se me daban mal; comencé tocando el triángulo para llamar a rancho a la gente del circo, todavía hoy asocio el tintineo del triángulo a la comida. Más tarde llegaron mis primeros gorgoritos canoros y otros sonidos guturales. El público de las funciones asistía estupefacto a mis solos de triángulo y galletas maría. Así actúe con éxito por medio mundo.

Un buen día recogí aquello que consideré me pertenecia -todo cupo en los bolsillos de mi abrigo- y abandoné el circo. Decidí que aquella decisión había que mojarla y dirigí mis pasos hacia la primera tasca que se cruzara en mi camino, al fondo se recortaba entre brumas la ciudad de Praga (...)

Destilador polaco

Destilador polaco

Szanty Festycie

Szanty Festycie

Szanty Festycie

Szanty Festycie

Escándalo diurno

Escándalo diurno

Escándalo diurno

Escándalo diurno

Mapa gira eurasia

Mapa gira eurasia

Mapa eurasia

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Las madres del cordero

Las madres del cordero

Cafeomancia

Cafeomancia

Condesa Erzsebet Bathory

Condesa Erzsebet Bathory

Escándalo diurno

Escándalo diurno

Slivovice

Slivovice

Elixir reconstituyente

Elixir reconstituyente