El pez que todo lo ve
El reportero de El Pez califica a la banda como "uno de los grupos más peculiares e inclasificables del Sonda". De su intervención dice:"hicieron un recorrido por sus temas irónicos y caústicos".
El reportero de El Pez califica a la banda como "uno de los grupos más peculiares e inclasificables del Sonda". De su intervención dice:"hicieron un recorrido por sus temas irónicos y caústicos".
Fotografía de Ángela Ibáñez , que ilustraba el artículo de El pez sobre Sonda 97.
El redactor del presente artículo en un alarde de sinopsis se zampó medio nombre del grupo. Además la línea divisoria propicia una aviesa lectura del mismo. El milagro se produce cuando pone el nombre del grupo al completo -con lo que parecen dos grupos- y el otro -Vinoman- no aparece separado por coma... et voila, donde debía haber dos grupos salen tres, para el lector más riguroso.
El público del concierto solicitó insistentemente la aparición del tercer grupo. La organización hubo de aclarar el malentendido y felicitó a todos por su gran comprensión lectora.
En esta nota de prensa se nota que el redactor se lo ha currado bastante, al grupo le gustó tanto la ocurrencia de "la batidora musical" que hasta disculpó alguna pequeña errata que se coló en el texto. No así el director del medio, que hizo escribir al redactor cien veces: espectáculo se escribe con ce de culeras.
El Heraldo adelanta, a media página, el calendario de conciertos para los próximos Pilares.
El concierto junto a Ixo Rai! se anuncia como "Nuevo sonido aragonés". Se ilustra el artículo con una fotografía de Luz Casal, captada mientras interpreta su famosa canción "Cinco lobitos".
En esta ocasión el becario de El Periódico renombra al grupo de original forma: pone Camisio en vez de Canisio.
El director mando parar las rotativas al descubrir la errata, pero ya era tarde. El becario adujo en su descargo que se hizo un corte en el dedo índice de la mano derecha al prepararse el almuerzo, y que a pesar de necesitar un aparatoso apósito profiláctico para la herida, no pidió la baja y siguió trabajando para que la edición saliese a tiempo.
La proximidad en el teclado de las letras N y M hizó el resto. El ATS de la empresa medicó al becario contra el "Síndrome de Dedo Gordo".
La confusión al transcribir el nombre del grupo sería la tónica dominante entre la prensa canallesca. El avezado redactor de turno supo insertar dos dislates importantes en esta ocasión: detrás de Canisio pone una coma (,) y parece que Las Berretas le suena mejor al oido que Las Berretes.
La nota de prensa fue redactada por un becario en prácticas. El director del periódico le recomendó encarecidamente que en el futuro se pusiera las gafas para trabajar y que acudiese a presentar sus disculpas al grupo fuera de horario de oficina.
Les instruments de la cuisine dice el cartel. O lo que es lo mismo y para entendernos: Los instrumentos de la cocina.
Un programador atento no podía dejar de invitar a este ciclo a Canisio Culeras y Las Berretes: la batidora musical del Ebro.
La banda entonó su particular "Canto del cisne" en este concierto, pues sería el último de su antigua trayectoria. La berrete Hortensia subió al escenario en avanzado estado de embarazo, al punto que hubo que hacer una disposición especial para que cupiesen teclado y barriga.
La banda hizo un repaso a todo su repertorio. El concierto se alargo tanto que Hortensia rompió aguas en el escenario, eso unido al mar de lágrimas de los fans que despedían al grupo, provocó una gran inundación en la sala Morrissey y todo el personal hubo de salir con agua a la rodilla hasta el exterior.
Esta fotografía fue un encargo especial que la banda hizo a Fulgencio de Piñones.
Encargaron que se hiciera una toma en la que apareciesen todos los miembros. Fulgencio había oido hablar de un artefacto llamado "Ojo de pez" muy propio para este tipo de fotografías. En el Mercado Central de Zaragoza se hizo con la merluza más grande que pudo encontrar, y en un alarde de biomecánica adaptó los ojos del pez al objetivo de su cámara.