Concierto El Real 95
Nando Serrallonga de Magallonera Management intermedió la actuación con el Excmo. Ayto. de Leciñena para según sus palabras:"Llevar un soplo de aire fresco al pueblo".
El alcalde, Fulgencio Marín, encontró la idea atractiva, pues en la fecha propuesta para la actuación, el 29 de julio, el tiempo suele ser de bochorno en la zona, así que pensó que un poco de aire fresco no vendría mal a los vecinos.
El día 29 de julio se registro un temperatura en la zona de 42º a la sombra. Estas condiciones climáticas propiciaron la formación de tornados en el área de los Monegros de intensidad fuerte a muy fuerte. Uno de ellos sorprendió a la furgoneta de Canisio y Las Berretes a la salida de una curva cerrada, y su vórtice a punto estuvo de succionar el vehículo.
El grupo a su llegada a Leciñena fue recibido por Nativel Precario, Presidenta de la Asociación Recreativa Mafia Leciñenense, quien les hizo entrega de una reproducción del cuadro La Jota, obra del afamado artista local Francisco Marín y Bagüés.
Como agradecimiento al caluroso recibimiento, la Berrete Nº 50 improvisó un strep tease que encandiló a la parroquia del Casino Bagüés.
Un sobrino nieto del pintor Marín y Bagüés, Sebi Marín fué el encargado de ejecutar el cartel anunciador del concierto.
Acuciado por la carencia de Letra-set, Sebi Marín improvisó una inspirada tipografía de trazo libre, que supo armonizar en su diseño minimalista. La Asociación Recreativa Mafia Leciñenense, recompenso tan arduo esfuerzo creativo con un Vale Regalo en la papelería Canudo de Zaragoza. Sebi gastó las 5.000 pts. en plástico de embalaje de búrbujas, destinado a la realización de su próxima perfomance Música de las Búrbujas, en la que el artísta explotaría con sus uñas las búrbujas del plástico de embalaje y el sonido sería emitido por el servicio de megafonía del pueblo.
Esta fotografía corresponde al inicio del concierto.En la esquina izquierda se distingue a Fernando Serrano, que ilustró con sus diapositivas el concierto. Al término del mismo, fue rescatado por Lourdes, quien, con una escalera de mano, lo desencaramó de su posición, con claros signos de embriaguez sensitiva y de la otra.
El grupo prosiguió ahondando en la subcultura zaragozana, tocando en el amplio sótano del bar El Monaguillo. El local ,antigua bodega de ladrillo, decorado con motivos religiosos encajó a la perfección con el atrezzo de la banda. Canisio hizo confeccionarse un traje de monaguillo, especial para la ocasión.
El grupo actuó en dos ocasiones, al término de las mismas hizo corear al público la canción Cantata Calcutiana. El segundo día se realizó un registro sonoro de la Cantata Calcutiana, dicha grabación se recogió en un single que editó The Mother of Calcuta Records, la discográfica obligó a cambiar el nombre del grupo por el más sonoro Los Monaguillos Yeyés. El disco fue un superventas en Radio Vaticano en el año 1995.
Portada del single 45 rpm editado por The Mother of Calcuta Records.
Pietro di Scala vistió al grupo para la fotografía de portada del disco y asesoró en el diseño de la carátula.
Después de barajar distintas ideas, se decantó por la geometría mudejar como fuente de inspiración. Así, todo los elementos deberían encajar como el aire entre una celosía de baldosines vidriados: birrete trifronte cuerniforme de tafetán azabache, capelinas de raso color blanco roto , hilado del revés, sobre desmayo sotanil en perlé púrpura de Alejandreta, enaguas de encaje fino, faltriqueras de fantasía y polainas de petit point, rematado con zapatos de piel de potro andino teñidos con cochinilla carmín.
A pesar de la complejidad del diseño, el resultado final resultó minimalista, no obstante la portada tenia un cierto efecto subyugante en ciertas personas, quienes creían ver, en la abigarrada geometría subyacente de la composición, la obra del maligno. Hubo quienes haciendo sonar el disco en sentido contrario, afirmaban escuchar mensajes "extraños" . En la actualidad el disco está descatalogado y puesto en las lista negra de las principales emisoras de radio.