Auditorio de Zaragoza 98
Canisio Culeras y Las Berretes pusieron el colofón a un mayo de floridos conciertos en la sala Morrisey.
Para alivio del nervio óptico del amable lector, tengo a bien enumerar las bandas que pasaron por el escenario:
Los Finos, Sergent García, Especialistas, King Mafrundi, Back to Burn, Parafunk, Perro Flauta, Abuelas Fumadoras y, como rematadera del invento, Canisio Culeras y Las Berretes.
La banda, totalmente pertrechada para saltar al escenario, posa con severo porte ante el objetivo de Fulgencio de Piñones, en el almacén-camerino de la sala Morrisey.
La gente de Morrisey, Tito el propietario, y Manolo el técnico de sonido, trataron bien a la banda. Tito dispuso barra libre, e incluso les pagó al finalizar. Manolo se enfrentó a seis micros de voz en el escenario, el sonido fue perfecto.
Psicotrópico op-art affiche de Sebi Marín para el concierto en el Pabellón.
La ilustración: un catedrático con birrete empuñando un martillo neumático, es un auténtico ejercicio de sinopsis visual, que aúna forma y fondo.
La Mafia Leciñenense en pleno recibió a nuestra banda, celebraron la feliz arribada a la población descorchando algunas botellas.
Los que parecía que estaban de fiesta eran los "pipas" del concierto. Unos traqueteados músicos de orquesta eran los encargados de montar luces y sonido para la actuación. Parece que el cuerpo no les pedía colaborar en las tareas que tenían encomendadas, que intentaban retrasar y escaquearse al máximo en sus funciones.
Una fornida representación de miembros de la Mafia Leciñenense les hizo reconsiderar su actitud, a cambio de no volcar su furgoneta en un barranco.