Se podría decir del Enano Andrade que es un tipo un poco gafe si no fuera porque todo lo malo que pueda ocurrir le pasa a él.
En realidad nuestro héroe no es bajista, pero como siempre rompe alguna cuerda, de seis pasó a cuatro y tan pancho.
Tiene infinidad de habilidades pero el que mucho abarca poco aprieta: es capaz en los momentos más inoportunos de perder las púas, puede localizar una avería que nadie notó hasta que se acercó el enano, si existe una posibilidad entre mil de que una conexión eléctrica a 380 voltios pase por su bajo ... ya ocurrió.
No es discípulo de Murphy más bien preferiría que este señor no hubiera nacido pero tiene un proyecto de Best-Seller que titulará "Mis problemas con las Máquinas".
Si vas a un concierto de Canisio lo reconocerás enseguida por su ansiedad, despiste o euforia, facetas propias de una mente inestable con tendencia a embestir.
Aparte de esto el Enano es feliz en el escenario, en la mesa, en la cama, en el bar, en la montaña, incluso en el local de ensayo cuando todo va bien. Pero, la verdad, ¿y a ti que te importa? ¿O sí?
Bueno, brindemos con vino o con cava según la ocasión y comamos queso, chorizo y jamón.