
El guardia de seguridad hizo pasar a toda la banda y sus instrumentos por el arco detector: el mecanismo se empeñaba en activarse con los hierros de la batería de Nicanor, los amplificadores del Nº 50 y Enano Andrade, el pandero de Hortensia, las bártulos de Curro Matachín y las gafas de Canisio.
Conseguimos franquear la entrada no sin antes ofrecer una hez al cancerbero.